
viernes, 13 de marzo de 2009
Una crítica de El Espejo del Amor.

domingo, 3 de febrero de 2008
Hoy: Raymond Briggs

Es posible que el nombre de Raymond Briggs no les suene de nada. A lo sumo, en nuestro país se le asocia con la película Cuando el Viento Sopla. ¿Recuerdan? ¿Hongos nucleares? ¿Música de David Bowie y Roger Waters? Pues bien, Cuando el Viento Sopla estaba basada en el cómic homónimo de Briggs, publicado en España años ha, con traducción de Rosa Montero. Pero asimismo, nuestro autor de hoy, es artífice de otros muchos títulos, como The Snowman, The Bear o Father Christmas, que le han convertido en un icono de la literatura infantil en el mundo anglo-sajón. Su última obra es una edición ilustrada del poemario para niños de Ted Hughes (sí, sí, el mismo y entrañable Hughes que se pasó años apaleando a Sylvia Plath hasta que a ella se le ocurrió meter la cabeza en el horno).

Si Roald Dahl es el maestro de la crueldad en la literatura infantil, podríamos decir que Raymond Briggs es el del patetismo. La escena de arriba es buena prueba de ello. Pero, ¿qué decir de sus cuentos navideños? The Snowman es, quizá, la más popular de sus obras en Gran Bretaña, también debido en parte a su versión cinematográfica, una auténtica obra maestra de animación artesanal que el Channel 4 sigue emitiendo todos los años, sin falta, por navidad. Aunque aquí el título de esta película no nos dice mucho, con el tiempo ha adquirido un culto importante del que participan seguidores insospechados: desde Abbas Kiarostami, que eligió como única banda sonora de su película Ten, el tema “Walking in the Air” que Howard Blake compuso para The Snowman, hasta Frank Miller, que homenajeó en Sin City: Silent Night la narración sin palabras de Briggs. Pero, volviendo al patetismo… A primera vista, la historia que cuenta The Snowman puede parecer banal: un niño construye un muñeco de nieve en nochebuena y, al oscurecer, el muñeco cobra vida; ambos se hacen amigos y el muñeco lleva volando a su amiguito por toda Inglaterra, volviendo justo a tiempo para despertarse al día siguiente y descubrir que, con el sol, el muñeco se ha derretido. Comunicar con palabras el desconsuelo que encierra la última viñeta de The Snowman es tarea fútil. Por eso quizá, el cómic de Briggs es totalmente mudo. Debe ser duro decirle a un niño que la ilusión y la felicidad son tan breves y transitorias como la vida.
Los cómics y las películas de Raymond Briggs son difíciles de conseguir y aquí, en How I Learned to Stop Worrying and Love the Bomb, decimos “NO” al pirateo. Pero como sabemos que ustedes, fieles lectores, poseen los originales, les vamos a facilitar unos cuantos links para que se bajen todo el material de Briggs que quieran, a modo (claro está) de copia de seguridad.
The Snowman (1982):
http://rapidshare.com/files/70404252/Snowman_JB.part1.rar
http://rapidshare.com/files/70396896/Snowman_JB.part2.rar
http://rapidshare.com/files/70389368/Snowman_JB.part3.rar
When the Wind Blows (1986):
http://thepiratebay.org/tor/3532714/When_the_Wind_Blows_(1986)_-_DVDRip
[Se recomienda efusivamente ver When the Wind Blows en paralelo con el aterrador film-ensayo de Peter Watkins, The War Game, que podrán encontrar en:
http://www.torrentportal.com/details/1032304/The_War_Game_(1965)_Nuclear_Holocaust_Short_Film.torrent.html]
Y también pueden encontrar fácilmente vía e-mule al menos dos películas más basadas en sus cómics, Father Christmas y The Bear, también recomendables; así como un buen escaneo de la edición española del cómic Cuando el Viento Sopla.
Antes de acabar, no queremos despedirnos sin mandarle un saludo a Jimmy T. Murakami, director de la versión cinematográfica de When the Wind Blows, así como responsable en mayor o menor medida del resto de sus memorables adaptaciones. Murakami también dirigió un clásico del cine de ciencia-ficción de serie B, Los Siete Magníficos del Espacio, con George Peppard y guión de ¡John Sayles! No se lo pierdan.
Roberto Bartual.